Luna Gitana
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SOBRE EL FLAMENCO

El flamenco es un tipo de música, cante y baile originario de Andalucía, sobre todo del área que cubre el triángulo formado por Sevilla – Cádiz – Huelva. Aunque los primeros testimonios que de él se tienen, datan del siglo XVIII, sus raíces hay que buscarlas mucho antes en la historia.

Ya en la antigüedad, las Bailarinas de Cádiz (Puella gaditanae) gozaban de gran ovación en todo el Imperio Romano. Además de esto, en el flamenco podemos encontrar influencias de otros pueblos como los fenicios, cartaginenses, también del cante litúrgico bizantino, del cante gitano y del árabe. Más tarde dejaron también su huella ritmos latinoamericanos, especialmente de las Antillas.

Al principio se cantaba en el trabajo o en celebraciones familiares. Con el tiempo también en tabernas y eventos organizados en las fiestas.

Entre 1847 y 1920 se habla de la época de los “Cafés Cantantes”. Estos locales ofrecían espectáculos de cante y baile en directo y contribuyeron en gran medida a hacer el flamenco más popular. En esta época aparecieron los primeros bailaores profesionales, quienes poco a poco dejaron de actuar acompañados de una pequeña orquesta y empezaron a bailar únicamente al ritmo de la guitarra.

El flamenco ve una decadencia parcial entre 1920 y 1955, en la época conocida como la Ópera Flamenca, cuando aparecen nuevas formas de diversión como el cine.

En los años 50 del siglo anterior se empiezan a organizar festivales de flamenco, principalmente al aire libre, que ofrecen al público representaciones con música, cante y baile.

Hoy en día, el flamenco muestra dos grandes corrientes. Las compañías de danza que se agrupan en torno a grandes nombres de este arte cultivan una variante moderna de mayor  dificultad técnica, pero por razones de demanda comercial frecuentemente dejan de lado la expresión, que es la esencia misma del flamenco. En el Nuevo Flamenco se mezclan ritmos tradicionales con la música pop, rock, latina y el jazz, por mencionar algunas. Por otro lado, en pueblos y ciudades de Andalucía, la gente sigue cantando, tocando y bailando sobre todo por y para ellos mismos, en celebraciones familiares y religiosas, en fiestas populares, o simplemente para divertirse y pasar un buen rato. Ellos son los que conservan lo que llamamos “flamenco puro”.

Para leer más sobre el flamenco puedes visitar la página web del Centro Andaluz de Flamenco.

Irena Jovanovič, foto: Damjan Jermančič